La tarea en la redacción comenzó ayer de manera poco habitual, con unas cuantas mandarinas. Es que un colega anduvo por los escritorios repartiendo los pocos frutos que cosechó del único árbol que posee en su casa. Luego de las chanzas sobrevino la rutina, con frases que resonaron en un cálido ambiente de trabajo. "Hay que tener estómago para ver esto, a algunos les da asco y otros miran con mucho interés", dijo la periodista que cubrió la muestra sobre el cuerpo humano. Las imágenes que pueden verse son realmente impactantes. "Un sueño sería que todo el diario tenga mis notas", apuntó risueña otra joven colega cuando un secretario de Redacción le dijo, reconociendo su labor, que tres producciones que se publican hoy salieron de su pluma. "Tengo material para dos páginas", señaló el responsable del área política local. "Yo tengo el título de tapa", deslizó el responsable de Policiales. Cierto. Todo cierto.